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A mediados del año pasado oí una idea que no me pareció nada descabellada, por el contrario. Si se la logra convertir en realidad, pensé, iba a ser nuevo un gran golpe mediático. ¿La idea? Colchagua sería el primer valle Sustentable de Chile. Para lograrlo solo necesitan una cosa: alinear a todos sus productores bajo la evaluación de un Protocolo de Sustentabilidad. Entonces, por qué no hemos oído nada más de esta brillante idea hasta ahora. Simple. Porque el protocolo en cuestión está recién en vías de ser una realidad y las ambiciones de sus creadores van más allá de un valle, ellos sueñan con que todo Chile se promocione al mundo un día como País Sustentable.
Desde mayo del año pasado, Gerardo Leal, está a cargo del Departamento de Investigación y Desarrollo de las viñas del grupo Errázuriz, y entre todas, sus múltiples funciones se encuentra el desarrollo de este soñado Protocolo de Sustentabilidad. El trabajo, nos explica con laptop sobre la mesa, ha sido implementar el sistema de evaluación que incentiva a sumar cada año más puntos, con viña Errázuriz como motor, en asociación con la Universidad de Talca. El enlace que supervisa mensualmente los ajustes con la realidad de Chile, comenta Leal, es Yerko Moreno “el hombre que más sabe de viticultura en nuestro país”.
¿Qué es Sustentabilidad?
Ser Sustentable, es mucho más que sólo Ambientalmente Amigable. Gerardo Leal, quien tiene un Master en el tema de la Universidad de Linlcon, en Nueva Zelandia, lo explica en función de las tres grandes áreas que encierra el concepto y las buenas razones detrás de cada una de ellas.
Primero, ser Sustentable incluye la Responsabilidad Social: el equilibro pensando en el entorno y las personas que allí habitan o trabajan. Puede ser, por ejemplo, disminuyendo las aplicaciones de productos fitosanitarios, pero también preocupándose de políticas para mejorar en general la calidad de vida de sus empleados y sus familias.
Segundo, incluye la Responsabilidad Económica: más eficiente en el uso de los recursos. Al ser más eficiente energéticamente ( ver nota anterior acá), consumes menos energía y emites menos CO2. En consecuencia, explica Leal, el proyecto se hace más rentable y ganas una herramienta de marketing. “Los ingleses hace tiempo vienen pidiendo productos amigables con el medio ambiente, con eficiencia energética, ya no basta producir un buen vino sino bajo qué estándares ambientales lo estás haciendo”.
Tercero, incluye efectivamente, la Responsabilidad Ambiental: el objetivo es convertir el viñedo en un bien más perdurable en el tiempo. Por eso es importante, destaca entre otros temas, la calidad de tu material. “Una planta enferma vive menos, acota, y exige un costo mayor”. Tema que, por cierto, en el planeta ya se ha vuelto recurrente (ver al final del reportaje artículos relacionados).

¿Orgánico, Sustentabale o ambos?
Leal explica que a medida que vas aplicando a mayor cantidad de puntos propuestos, más vas avanzando y ganando puntajes. Así puedes ser cada año más sustentable. Lo interesante de este protocolo, suma el agrónomo, es que para aplicarlo no necesariamente debes ser orgánico; es decir que no es excluyente. “El protocolo estandariza, pero es aplicable a cada viñedo, a cada caso, a cada productor”.
Leal agrega que ser orgánico y/o biodinámicos va a dar obviamente mayor puntaje a una bodega, comparada con otra que maneja su agricultura tradicional, pero no por ello, implica que para poder obtener un buen puntaje tienes que ser orgánico y biodinámico ( porque también esta el tema social y rentable) . Así, justamente, explica, lo han desarrollado en Nueva Zelandia, donde su producción orgánica no es mayor al 2%, pero sí el 75% de sus viñedos operan bajo su Protocolo Sustentable.
Leal, explica a su vez, que cada país tiene un contexto diferente y que hay que ir adaptándolo a sus necesidades e idiosincrasias. El punto de partida para el Grupo Errázuriz fue el Protocolo Internacional de Oregon. “Este programa californiano, agrega, es tremendo, incluye la parte viticultura en la bodega y la parte energética. Nosotros en Chile hemos comenzado sólo con el área vitícola. Mas que en centralizarnos en puntos particulares queremos ser más integrales y por eso están incluidas la mayor cantidad de variables a considerar, desde un viñedo en etapa de pre-plantación hasta su post plantación”.
De esta manera, el protocolo chileno abarca una lista de conceptos muy específicos y puntuales que van desde control para prevenir y manejar la erosión, como el manejo de la nutrición del suelo, su estructura o compactación, conductividad eléctrica, el riego y su condición sanitaria y luego, en función de todo ello, pregunta si se han hecho separación de cuarteles. Además, se incluye, la técnica de estimación de carga (racimos por planta), porque si el viñedo te da como resultado vinos para categoría varietal, lo debo manejar como varietal, y si da para súper premium, entonces lo manejo como tal. La idea, en resumen, agrega, es incorporar pequeños conceptos que permitan ser más eficientes en la producción.
por Otro lado, Leal, acota que el hecho de que una bodega sume varias certificaciones y Normas ISO no es inconveniente o razón para no aplicar el Protocolo, por el contrario, las incluye y ordena. Así, mientras más se tengan, más puntajes se suman.
En estos momentos explica, Leal, ya se está implementando el Protocolo de Sustentabilidad en todos los viñedos del grupo Errázuriz (viñas Seña, Caliterra, Chadwick y Errázuriz), pero no está oficializado a nivel nacional. Ahora entran en la etapa de evaluación junto con la U. De Talca, para ver cuáles van a ser los principales indicadores, o puntos de evaluación, que se van a aplicar la protocolo final.
Un Protocolo Sustentable para Chile vitícola
Gerardo Leal cuenta que Nueva Zelandia comenzó el año 1995 con un manejo integrado de plagas en todo el país, y ya el 2002 se expandió al Programa “Nueva Zelandia Sustentable”. Para el año 2005 había logrado que el 65% de las bodegas y el 75% de los viñedos estuvieran operando bajo el protocolo. La meta para el 2012 es que el 100% de la producción esté operando bajo este programa. Siguiendo de cerca este moldeo, explica el agrónomo, la meta es que haya el interés de aplicarlo también a nivel de Chile País. Importa resutla que Vinnova Chile ya estaría interesado en darlo a conocer. “Esperamos que la industria lo acepte y se pueda promocionar Chile bajo este concepto, agrega Leal”.

El gran objetivo del protocolo final es que sea aplicable a cualquier viña chilena y que para administrarlo tenga estructura administrativa propia. Por ahora explica, La U de Talca lo va a presentar como proyecto para financiamiento CORFO, dentro del área Sustentabilidad. Porque será necesario crear un organismo para su administración y tener un staf de viticultores con experiencia para evaluar las bodegas caso por caso.
El auditor va a tener que ser capaz de interpretar el manejo en cada viñedo. No es solo cumplir, porque por ejemplo, si tu viñedo está en un área plana, y no tienes problemas de erosión, para qué vas a trabajar ese problema. Por esta misma razón, agregra Leal, cada programa está enfocado en distintos criterios. "En NZ el objetivo es disminuir las aplicaciones fitosanitarias; y el de Nueva York considera plagas o enfermedades que aquí no existen".
¿Por qué sería importante para Chile ser Sustentable? Leal lo ve de esta manera, más allá del beneficio para para el planeta: “El kiwi es descendiente de ingleses y ya les tienen todo su sauvignon blanc vendido, pero ese no es nuestro caso”.
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