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¿Qué es la Eficiencia Energética y cómo la está aplicando a sus campos Viña De Martino? De eso se trata nuestro primer reportaje dedicado al cuidado de nuestro querido planeta Tierra.

Por Equipo Planetavino

La viña De Martino hace tiempo que viene sumando iniciativas para convertir sus sistemas productivos en más amigable con el medio ambiente. Primero fue la conversión orgánica de sus viñedos en 1997, luego una alianza con CODEFF (Comité Nacional Pro Defensa de la Flora y la Fauna) en 2006, a través de la cual la viña se comprometió a donar un porcentaje de sus ganancias para apoyar a esta ONG. Asimismo, hace poco tiempo decidieron reducir el peso de sus botellas, esto para disminuir las emisiones de CO2, pues uno de los factores que genera mayor cantidad de contaminación en la industria es el transporte de los vinos a sus mercados de destino.

Si todo eso sonara como poco, De Martino ha invertido una suma superior a un millón quinientos mil dólares en la planta de RILES (Tratamiento de Residuos Industriales Líquidos), cifra que espera seguir incrementando con la implementación de metodologías futuras en sus sistemas de producción. Pero aún hay más, entre los desafíos de la bodega está el de disminuir su gasto energético a través de la medición de su Eficiencia Energética.

En esta nueva sección Planeta Verde, dedicada a entender en profundidad las iniciativas que están buscando revertir todo el daño que le hemos hecho a nuestro medio ambiente, hemos querido saber en qué consiste el Sistema de Eficiencia Energética, y cómo la viña De Martino lo está poniéndolo en marcha.

Muy bien se podría decir que fue Marcelo Retamal, enólogo de la bodega, quien incorporó este complejo pero eficiente sistema, debido a su primer acercamiento con el tema a través de su tesis de grado de Agronomía en el año 1996. Y todos quienes conocemos al Reta, sabemos que cuando se le cruza un tema por delante, no descansa hasta comprenderlo, aplicarlo e incluso mejorarlo.

Marcelo explica que la idea de medir la Eficiencia Energética (lo que gastamos y lo que producimos) durante todo el año calendario, desde la poda hasta la cosecha, va es conseguir la suma del costo de producir una determinada cantidad de fruta y sarmiento. La relación que existe entre lo que sale (fruta, sarmientos, hojas) y lo que entra (horas hombre, combustible, maquinaria, biocidas) es la Eficiencia Energética. Entonces, en la medida en que se gaste menos energía y se obtenga más uvas y sarmientos, la eficiencia energética será mejor.

“Esta medición de eficiencia energética de nuestro sistema productivo, agrega el enólogo, nos va a permitir determinar nuestros puntos críticos y por ende tener una conciencia de qué estoy haciendo bien y mal desde un punto de vista de energía”. Obviamente, explica, debe ir acompañado de un análisis financiero que permita mantener un buen equilibrio entre la rentabilidad de un proyecto y su trabajo acorde a la protección del medio ambiente.

Si pensamos que hoy el uso indiscriminado de combustibles fósiles (petróleo, gasolina) y que el abuso en el gasto energético está ligado al calentamiento global, podremos dimensionar el problema que se nos viene en nuestra industria.

Retamal cuenta, buscando explicar la seriedad del problema, que durante el último congreso de Terroir en Francia, el científico australiano Richard Smart, presentó su último estudio al respecto y mencionó que el promedio de la temperatura en verano en Burdeos es actualmente de 21,8ºC y en Alsacia de 19,8ºC, y que en el 2050 la temperatura de Alsacia va a ser de 21,8ºC. Si tomamos esto al pie de la letra, será inevitable que el frescor (acidez) de los riesling de Alsacia va a caer. “Serán más alcohólicos y menos intensos. Si eso ocurre allá, se pregunta, ¿qué podría pasaren Chile?”

Para comprender mejor cómo funciona el cálculo de eficiencia energética, el enólogo destaca que en términos de costo un 1 litro de petróleo tiene una equivalencia de 47,8 Mega Joules (1 MJ=239 kcal) y una jornada hombre equivale a 18,2 MJ. Siendo justamente 18,2 MJ lo que consume en alimento en promedio un hombre haciendo una labor de campo en una jornada de ocho horas. Ahora, lo que consume un tractor en un día en combustible, equivaldría aproximadamente al trabajo de 62 jornadas hombres, de ocho horas cada una.

Más equivalencias: un kilo de úrea (nitrógeno) equivale a 69 MJ y un kilo de salitre a 25 MJ. En el grupo de los biocidas -productos químicos que controlan insectos, hongos y malezas- el promedio es de 187 MJ por kilo, 1 kilo de tractor es de 93,6 MJ.

En lo que respecta a las salidas de energía, se puede decir que: un kilo de uva con 22 brix equivale a 2,72 MJ; un kilo de semilla 40 MJ; un kilo de sarmiento 16,5 MJ, dependiendo de la cantidad de humedad que tenga. ¿Quieren saber cómo se calcula cuanta energía tiene 1 kilo de sarmientos? Simple, aunque poco ecológico, este se debe quemar en una bomba calorimétrica y luego medir la energía liberada.

Basados en estas cifras y lógica, De Martino desde hace tres años, está buscando dar con los puntos críticos; donde están gastando la mayor cantidad de energía, y tratar de reducirlos.

Normalmente en Chile, comenta Retamal, es mayor lo que se le mete al sistema de lo que se saca. Eso quiere decir que somos energéticamente ineficientes. Ya que desde el punto de vista energético siempre hay que ser positivos y no negativos. Y si pensamos que la energía solar que llega al viñedo es gratis desde todo punto de vista, peor aún.

En base a esto podemos concluir que en general los viñedos de secano, sin sistemas de conducción y no mecanizados gastan la mitad de energía que un viñedo tradicional con uso intensivo de maquinarias.

En este mismo sentido, los cultivos orgánico son menos demandantes de energía en términos del uso de biocidas, sin embargo son muy demandantes en el uso de maquinarias para labores de control de malezas.

Marcelo Retamal asegura que en general los productores más eficientes son los que poseen las propiedades más pequeñas; que desarrollan sus labores fundamentalmente con caballos (Ejemplo: Foto1 El Escorial, Antiyal), y con poco uso de biocidas. Para ellos 3 pasadas de azufre por año, son suficientes para el control de sus problemas sanitarios. Mirado desde este punto de vista los proyectos de vinos más caros, los top de línea, agrega, deberían estar muy alineados con este concepto. Pues, la rentabilidad del proyecto permite trabajar en forma más eficiente energéticamente y no pensar siempre en el uso de maquinarias y biocidas.

Para los proyectos que implican grandes extensiones, agrega Marcelo Retamal, la misión es a lo menos conocer tu realidad: cuánto gastas en términos energéticos para luego poder actuar sobre tus puntos críticos. “Con ello queremos decir que esto no se trata de que la industria vuelva al caballo y deje el tractor, se trata de crear una conciencia medioambiental de verdad, ya que el problema es serio y parece bastante más cómodo decir que los otros contaminan y que yo no. Que tengo planta de tratamiento de RILES, que soy orgánico y biodinámico, agrega, esto va un poco más allá y es complementario a las prácticas amigables con el medio”.

El principio de Eficiencia Energética, también lo está aplicando De Martino a un proyecto muy particular en las alturas del Elqui (a 2.000 metros de altura), y allí el Reta está haciendo su sueño ambientalista realidad. No hay bombas, ni máquinas, todo el trabajo se desarrolla a mano. El mensaje que nace desde allí suma Retamal, queriendo que toda la industria lo escuche, es ¿qué puedo hacer yo para contribuir con un ambiente más amigable?

Lectura complementaria para saber más acerca de Eficiencia Energética: "Net Energy Suguestered in Agriculturial Labor" (1981, Fluck).

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