Home / De Viajes

VACACIONES EN EL SKORPIOS

Publicada el 15/01/2016 por Carolina Freire

Navegar por las aguas del sur de Chile es todo un lujo y el sueño de muchos, más si se hace en el estupendo crucero familiar Skorpios, una experiencia formidable que une naturaleza, gastronomía, descanso y desconexión.





¿Le ha pasado que se ha queda pegado viendo en las revistas, que llegan con el diario del fin de semana, los anuncios de los fabulosos tour en los cruceros del Skorpios? Este quizás es el regalo pendiente que anhelan muchos de nuestros padres para relajarse, porque Campos de Hielo Norte, en la región de Aysén, es un destino único, hermoso y apacible, favorito de turistas locales e internacionales.



LA TRAVESÍA


Recorrer el sur de Chile hoy es casi un lujo más si lo hace navegando en uno de los fantásticos barcos de la naviera Skorpios. Su fundador, nacido en Chiloé y descendiente de inmigrantes griegos, Constantito Kochifas, siempre lo tuvo claro. Por algo fue pionero en la navegación austral por allá en los años 70’, ya que con tan sólo unos pocos pasajeros a bordo y con él en ese entonces como capitán del buque, dio vida a la famosa embarcación Skorpios, una motonave que navegaba por increíbles canales y fiordos hasta llegar al Glaciar de la Laguna San Rafael. Después de años y ya como un legado, el señor Kochifas dejó plasmado un gran imperio familiar con dos rutas: Chonos, que va desde Puerto Montt al Glaciar San Rafael, operado por el Skorpios II en el Campo de Hielo Norte. Y Kaweskar, que sale desde Puerto Natales a los glaciares de Campo de Hielo Sur, operado por el Skorpios III.


Nuestra travesía fue con destino a la Laguna San Rafael, un recorrido que dura 6 días y 5 noches de navegación por bellos paisajes, canales, vistas a volcanes, diferentes islas y distintas paradas en tierra. El zarpe es desde Puerto Montt los sábados, a las 12.00 horas, con cerca de un centenar de turistas nacionales y extranjeros, que serán sus compañeros en esta embarcación. Juntos pasarán por distintos archipiélagos como el de Llanquihue, verán a lo lejos la ciudad de Calbuco y cruzarán en la medianoche por el movedizo cruce del Golfo del Corcovado. La primera detención, y después de un reponedor desayuno, será en la aldea de pescadores de Puerto Aguirre, un agradable y apacible lugar donde lo recibirán docenas de niños que harán de guía turística. Acá podrá estirar las piernas, respirar aire puro, recorrer el pueblo, disfrutar del bello paisaje y por qué no conocer también a parte de la tripulación. Nuevamente embarcados, podrá deleitarse con la cálida gastronomía que ofrecen en el Skorpios, porque definitivamente este es un paseo donde se pierde la noción del tiempo, lo que lo hace el lugar perfecto para comer, beber algún bajativo mientras lee, descansar, dormir o ver alguna de las alternativas de película que exhiben en los salones o en la habitación.


Ya en tierra derecha, seguirá con el programa de este viaje y en su tercer día despertará con el impresionante paisaje de la Laguna San Rafael (declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco) frente a sus ojos. Todo un entorno cubierto de hielos milenarios al que usted podrá acceder porque la naviera, a diferencia de otras embarcaciones, cuenta con botes para aproximarse a los imponentes témpanos de diferentes formas y colores, que cambian debido a los efectos de la luz. Acá tendrá una vista espectacular, y justo cuando el frío lo albergue vivirá la experiencia “12 con 30”. Juanito, el barman, se encargará de abrigarlo con whiskys de 12 años más hielos, que él mismo ha picado, de 30.000 años, un panorama sobrecogedor, que si tiene la suerte podrá acompañar con el fuerte desprendimiento de enormes témpanos o el avistamiento de algunas toninas o ballenas. Después de las fotografías y haber vivido ese majestuoso momento, en el barco lo esperan con un calórico y rico almuerzo con cazuela y pastas. Todo esto frente al potente escenario blanco del lugar. Si cree que acá termina toda esta travesía, no sé angustié porque aún hay más. Las espectaculares termas encalladas en el Muelle de Quitralco le fascinarán, además de relajarlo. Piscinas techadas y al aire libre esperan para que uno disfrute de sus apaciguas aguas calientes con vista al mar y su imperdible entorno verde. Siéntase como en el patio de su casa, porque esto es sólo para los turistas del Skorpios. Acá podrá hacer excursiones, disfrutar de la naturaleza y del gran almuerzo que tienen preparado con cordero al palo. Antes que oscurezca, el barco zarpa nuevamente con la ciudad de Castro, en Chiloé, como próximo destino. Si aún no la ha visitado recórrala porque tendrá varias horas para caminar por la isla, comprar souvenirs, fotografiar sus tradicionales palafitos o disfrutar de un exquisito chocolate caliente en algún pintoresco café.



SERVICIOS


La tripulación, integrada sólo por hombres, es atenta, cálida y amena. Y procura un grato ambiente familiar de máxima atención durante todo el trayecto, tal como siempre lo fomentó su fundador, quien falleció en 2010 manejando uno de sus barcos, nos contó Oscar Aguilar, el amable capitán a cargo de la embarcación Skorpios II, al que además se puede visitar en su puente de mando mientras navega. La estadía, en las acogedoras instalaciones, cuenta con todos los servicios incluidos. Cuatro comidas con contundentes desayunos y onces, más variadas alternativas tanto al almuerzo como a la cena. Cocina chilena, hecha en casa, con distintos platos que contienen centolla, mariscos, carnes, pescados, ensaladas y pastas, entre otros, acompañados de los vinos de algunas viñas nacionales como Miguel Torres, Santa Rita, Viu Manent y Bisquertt. Ahora si a mitad de la tarde se le antoja un negroni u otro cóctel no escatime en gastos porque hay bar abierto con picoteo. A esto se suma también la distracción con distintas alternativas de juegos de mesa, sesiones de karaoke y bingo más las instruidas charlas de los lugares que se visitan del entusiasta Víctor Teneb, el guía y relacionador público, que hace el viaje más entretenido y placentero. Nada es al azar, todo está pensado, desde de los tempranos despertares hasta cuando el día culmina. Tienen todo tan claro que incluso el que llega sin ninguna expectativa se va hasta algo encariñado. Ya en el término de la jornada, y con dirección a Puerto Montt, el tranquilo silencio de navegación por esas aguas se ve perturbado por un ambiente de fiesta, en la despedida del Capitán. Una cena entretenida donde ya todos son casi amigos, disfrutan del baile, tragos y un tremendo festín- buffet con sabrosos productos del mar. Al otro día ya es jueves, son las 9.00 de la mañana, y es hora de descender.



Recuerde llevar:


-Ropa cómoda y abrigadora. Traje de baño para las termas. Y vestimenta semiformal para la cena del Capitán.

-Anteojos de sol y protector solar.

-Medicamentos que utilice porque no hay donde comprar.

-Cámara fotográfica

-Dinero para comprar fotos del viaje o souvenirs en el barco.



www.skorpios.cl



Comenta esta nota: