Columna de Opinión
Mariana Martínez

DECANTANDO EL VASO 1/2 VACÍO

Por: Mariana Martínez / Editora @MyMentrecopas

Neal Martin dejó temblando a la industria. Nuestra editora analiza aquí lo que piensa es su primer informe poco objetivo sobre Chile para The Wine Advocate.


Los últimos días del año 2012, finalmente se publicó el esperado informe de la industria nacional realizado por Neal Martin,  el escritor de vinos inglés que nos visitó en invierno encargado por primera vez de rankear los vinos chilenos para la publicación norteamericana Wine Advocate (antes relacionado  al crítico americano Robert Parker, ya que hoy tiene nuevos dueños).  

"Buscando el Factor X" (alusiendo al nombre de un programa de TV de busca talentos)  tituló sus conclusiones tras degustar unos 500 vinos en Londres y otros tantos más en Chile, durante su visita de 7 días. El informe  hizo temblar,  y no porque haya concluido en resumen que: somos una industria basada en grandes bodegas  con grandes pirámides de productos  dirigidas a diferentes segmentos del mercado,  en los que  por cierto el consumidor ni siquiera sabe lo que es el Wine Advocate.  El informe hizo temblar por su tono de enojo y por los puntajes que le acompañaron, en general muy por debajo de la media histórica que nos había dado su antecesor Jay Miller, y no sólo él (en caso de grandes vinos con una baja de hasta más de 10 puntos); sino en comparación a la  crítica nacional e internacional histórica (si eres no de aquellos a quienes sólo les interesan los puntajes, vayan directo al final de la nota).   

Sería absurdo no reconocer que ciertamente nuestra industria está basada en grandes bodegas con grandes pirámides de productos; es nuestra verdad y por eso hemos estado tan contentos durante los años al menos la crítica y los consumidores nacionales ante el surgimiento de nuevos proyectos más personales; así como de nuevos proyectos especiales dentro o en paralelo de las mismas viñas grandes y medianas.

 Tampoco podemos esconder que  la base de esas pirámides están repletas de vinos económicos que satisfacen, y muy bien, como dice el mismo Martin,  a  los consumidores con los bolsillos más apretados y los paladares menos exigente; esos que buscan un vino en las estantería para ver durante el programa Factor X.  

Lo  que no tiene sentido es que ese haya sido éste su tema de foco en el informe y haya dejado el resto, incluyendo un alentador informe aparte sobre MOVI y algunos de nuestros vinos naturales,  como nuestro desolado y desesperanzado  panorama. Todo ello,  cuando en los informes de nuestros compañeros de equipo del Nuevo Mundo, como son Argentina y Sudáfrica, ante las mismas realidades, tal vez algo más fragmentadas,  hizo todo lo contrario; es decir, comenzó alabando sus más recientes avances y reconoció al final que cada uno que tienen estos mismos problemas y para cerrar, les dios sus paternales  consejos. Podríamos decir que a nosotros nos vio el vaso medio vacío, y a ellos el vaso medio lleno. 


Del análisis de los resultados y de las consecuencias del  cómo se realizó su visita a Chile, post visita a Argentina -post, para más colmo-: se puede entender que Martin llegó a nuestro país  completamente predispuesto.  Así pues,  mientras a  Argentina le ofrece en su informe una introducción llena de historia y cifras, y sus éxitos de la mano del malbec,  a Chile le entrega una apertura con la afirmación de que no hay nada de malo en producir vinos para las masas;  "No todo el mundo tiene la necesidad de analizar el vino hasta el cansancio" y luego agrega, "las exigencias vínicas de personas que se las arreglan con salarios insignificantes es su vino tenga sabor agradable y que sea medianamente embriagante".  Luego, se posiciona como el gran salvador  de una pelea entre Goliats (las grandes bodegas) y Davids (las chicas); la proponer hacer el informe en dos partes, ambos por separado.   Y sobre el detalle  de nuestras últimas cosechas, deja la pega inconclusa; con la excusa de que Pedro Parra le explica que es muy difícil de generalizar por nuestra diversidad de climas y variedades; por el contrario de Mendoza y sus malbecs, no deja puntada sin hilo.  

Sin duda, hay que reconocer la existencia de  MOVI y el trabajo de VIGNO es parte de los aciertos de su informe. Más no sé si era necesario separarlos, no sé hasta qué punto ayuda creerse el árbitro de una pelea  avivando las diferencias. Si es que quería llamar la atención de Wines of Chile para que tengan en el futuro  más cabida igualitaria en la imagen Chile, con respecto a su promoción internacional, entonces ok, bienvenida y bien merecida.  

Lo cierto es que Martin vino a Chile por primera vez, escuchó una presentación de nuestro potencial  dada por nuestro Doctor en Terroir Pedro Parra, probó cuanto vino le pusieron por delante en cada bodega visitada, mas una  selección de imperdibles del sommelier Ricardo Grellet, y se fue con la sensación  de que todo lo que estaba en este PC era sólo un sueño porque no habría pisado ni un solo viñedo. Según Wines of Chile su wish list (lista de deseos o programa solicitado) para su estadía se cumplió en un 90%. "Lo que no se pudo hacer, en palabras de Claudio Cilveti,  fue porque las distancias no daban".   La solicitud de Martin me explicó en resumen Cilveti fue: no quiero visita a viñedos ni a bodegas, solo quiero probar vinos. Más que curioso. 
  
Martin confiesa en su informe que el mismo solicitó a Ricardo Grellet, a cargo de las degustaciones, que le mostrara cosas nuevas, especiales, fuera de la cata, y que así fue como llegó a probar algunos de nuestros vinos clasificados como Naturales, entre ellos con 89 puntos, el País de Quenehuao de Louis-Antoine Luyt. Grellet por su parte cuenta, que le hizo una selección de más de 140 vinos, entre ellos unos 14 naturales. Martin le dijo que no importaba que ya los hubiera probado. 

En Argentina, en cambio, como él mismo Martin explica en su informe llamado "Making Malbec  on the Moonscape" (Haciendo Malbec en un lugar parecido a la luna)  degustó sus vinos organizados por Wines of Argentina durante  las mañanas, y en las tardes salió a terreno  junto al busquilla  Sommelier Andrés Rosberg a conocer los viñedos  más interesantes que este le había escogido;  luego cada noche (se imaginarán como llegó de fresquito a Chile) cenaba con diferentes enólogos de la gran región de Mendoza para entender mejor de sus opiniones y su visión del vino. 

Lamentablemente para Chile, Martin de este lado de la cordillera no pisó ni un viñedo. ¿Habrán estado los dueños o los de marketing en esas degustaciones y almuerzos? ¿Cómo los habrá mirado y escuchado?  Como fuera, en su informe habla de una conversación aclaratoria que tuvo por e-mail con el enólogo de Seña, Chadwick y Errázuriz, Francisco  Baetting (se entiende que obtuvo su mail gracias a un encuentro  junto a Eduardo Chadwick, el que considera es el más famoso productor de vinos íconos de Chile). Conversación que lo dejó muy positivamente impresionado, ya que éste le confesaba su interés por seguir en la dirección de producir vinos elegantes, sin importarle el grado alcohólico; y también con menos madera. El último dato, descubrió Martin con placer, lo había recibido como primicia, pues al parecer era desconocido por el  mismo Chadwick. 

Si nos vamos a su informe de Sudáfrica, titulado "Sudáfrica: Los cruzados del Cabo" descubrimos que los vinos que más le entusiasmaron fueron los de Swartland, los que probó sentado en un banco de escuela, en una  escuela seguro en mitad de la nada, y que les fueron presentados uno a uno por sus propios enólogos; diríamos que muy al estilo de la nueva era del  Descorchados de Chile.  Si teníamos la esperanza de que al menos pudo hacer algo parecido a ello con los VIGNO en el Maule, o los vinos de MOVI en algún lugar alternativo de Santiago, nos equivocamos. Sólo Dereck  Mossman (de Garaje Wines&CO )  y Constanza Schwaderer  en representación de todos, se consiguieron  propio financiamiento,  a parte de Wines of Chile y ProChile  (por eso el grupo aparte, ) y fueron hasta Londres para mostrarlos; no quiero decir que no sean lo suficientemente apasionados para hablar de los vinos de sus colegas, pero queda claro que no, no, es lo mismo. 

En Chile,  luego de la presentación de terroir de Pedro Parra, el mismo día Martin  probó un panel de vinos de Aconcagua, Cachapoal, Maule, Itata, BíoBío y Malleco. Me pregunto a qué conclusión quería llegar con ella, y peor,  a cuál llegó. Luego,  cada día degustó de mañana y tarde,  y cenó en Santiago con alguien de las viñas Santa Rita, Odfjell, Santa Ema, Concha y Toro, Via, Undurraga, Falernia, Tamaya, Maycas, Casa Silva, Montes y Lapostolle.  

Para cerrar las comparaciones odiosas, de los otros dos países del Nuevo Mundo de los cuales debió hacer para su informe anual, Martin explica con gran humildad que seguirá volviendo a ellos para conocer mejor las regiones en las que ya estuvo y en las que no. De Chile sólo dice que esta vez se enfocó especialmente en Leyda, Casablanca, Aconcagua y Maipo y que volverá por las demás.

Me despido con varias frases o párrafos para destacar de su informe sobre Chile, y que dejan reflexionar sobre sus propias poco objetivas reflexiones y cómo no, a la vez hacer nuestro honesto mea culpa:

"Cuando empecé a investigar para este informe y profundicé en las especificaciones de los vinos, el tema común era que los portafolios no ponían el acento en los matices de la diversidad de terroirs, sino más bien en la elaboración del vino en la bodega".
 
"Los vinos (chilenos degustados) recorrían la gama de aromas y sabores de la A a la A. Estos vinos pueblan los estantes de los supermercados y dan forma a la imagen de Chile.  Y aunque no envidio su existencia, este océano de mediocridad necesitará ser roto por más cumbres de grandeza".

"Chile tiene una gran diversidad, me dijo via e-mail le viticultor chileno Pedro Parra: Enfocarse en una variedad, cuando hay un potencial tremendo con tantas otras, es un error en mi opinión. El carmenere puede ser muy bueno, pero ¿podemos decir que hay una sola variedad en Francia o Italia? A nadie le importa. Yo prefiero diversidad y origen a variedad de uva. Cualquier persona puede hacer una determinada mezcla, pero nadie puede copiar un origen. Y si ya vas a escoger una cepa, entonces prefiero de lejos al carignan en términos de historia y calidad.  Estoy de acuerdo con ambos puntos de vista. Si Chile adquiere una reputación como país de diversidad, tal vez sea más difícil para los departamentos de marketing que piden consignas, pero hará que los enólogos chilenos no se sientan forzados a plantar más carmenere, sino motivados a cultivar las cepas que mejor se ajusten a sus terrois".
 
"Hablé con muchos enólogos que de manera privada se lamentaban del estado del carmenere chileno, especialmente en los niveles más bajos, y se quejaban de que no se le están dando los cuidados y el respeto que merece. Esto probablemente es verdad, y buenos ejemplos de carmenere se incluyen en este informe (su nota máxima de 92 para Kai); pero en términos de potencial Chile necesita buscar en otras partes para el futuro".
 
"Tengo la impresión de que Chile está establecido sobre una tierra fabulosa. Apenas llegué a Santiago dejé mis maletas y partí inmediatamente al revelador y escalador seminario dictado por Pedro Parra acerca del mosaico de terroirs de Chile y la interacción entre viñedos de altura en los Andes, de regiones costeras con climas frescos, y de la influencia del amplio rango de latitudes. Sin embargo si he de ser enteramente honesto, a lo largo de los días que siguieron no vi ese potencial enteramente traducido en los vinos. La razón de ello es porque los productores son demasiado grandes. Escuché innumerables veces cómo un productor grande tiene la habilidad de separar un cuartel único para producir un cuvée especial, pero con demasiada frecuencia ese vino no tiene más opción que ponerse en línea con el regimiento. Hay solo dos soluciones. Una es dividir la propiedad en  empresas separadas e independientes que estén dispuestas a tomar riesgos, a avanzar un poco más allá  y hacer todo lo posible para asegurar que ese terroir es especial.  La otra solución, menos factible  pero más trabajable, es darle a los enólogos autoridad con la carta blanca para que hagan lo que quieran, sin represalias. El problema de esto es que, a diferencia de la independencia total, aun existe el riesgo de ser despedidos si algo no sale bien. Sin embargo, sólo echando a perder se aprende, de manera empírica, a crear vinos únicos de clase mundial".

"El desafío que Chile enfrenta en 2012 es: cómo seguir apoyando el éxito comercial en un mercado cada vez más competitivo y al a vez, alimentar la percepción de que es un competidor de clase mundial. Ambas tendencias coexisten en países desde Francia hasta Argentina, pasando por Nueva Zelandia... ¿así es que por qué no Chile?"

"Con tantos países del nuevo Mundo entrando al juego, Chile necesita a los inconformistas, a los visionarios, a los artistas, a los jóvenes y ambiciosos, y sí, a los locos, que lleven al país a un nivel más alto. Este tiempo vendrá, pero para que esas personas sean liberadas en el arca del tesoro de terroirs, la industria deberá desarmar y reconstruir, a fin de que pueda florecer y que Chile pueda mostrarle al mundo que de verdad es poseedor del Factor X".   

Informe MOVI & VIGNO: "FLORES EN EL PAVIMENTO"

"... las pequeñas flores en el pavimento no es una metáfora por calidad sino que alude al reto que los pequeños productores  enfrentan al encontrar fisuras en mercados saturados, en términos de asegurarse un respaldo financiero y un cambio en la recepción del público, de manera de poder crecer y florecer en el largo plazo. Estoy consciente de que debo haber profundizado poco en la superficie del vino chileno a pesar del tamaño de este reporte, por lo que la próxima vez buscaré más bodegas en el Maule y así espero desenterrar muchas más".
 
 "Chile necesita MOVI para contrarrestar el inmutable dominio de los Goliats que definen al vino chileno. Al mismo tiempo no tengo intensiones de promulgar a todos los miembros de MOVI por su sola membrecía a lo que puede ser juzgado como una manera  más romántica y espiritual de hacer vino. Las pequeñas producciones vitícolas o artesanales no necesariamente entregan superioridad a los que producen mayores volúmenes, ni en Chile ni en ningún otro lado%u2026 Si, los productores más pequeños están más expuestos al capricho de la cosecha y de los errores humanos. Es implícito que habrá más variaciones de un vino a otro, aun así eso es precisamente lo que un sector de enófilos busca, si les entregan personalidad y alma".     

"Existe un gran furor por los vinos naturales en UK ahora mismo, ocasionalmente por parte de comentaristas que no tienen de qué más hablar. Yo doy la bienvenida a vinos naturales de donde sea que tengan su origen: ellos estimulan el debate; suman otro género a los estilos del vino y puede abrir la mente de enólogos incluso aunque no adopten esta práctica. Al mismo tiempo, he trabajo en la industria del vino y sé lo que significa tratar con clientes descontentos con estos vinos. En esencia, tratando de ser diferentes, generalmente terminan luciendo iguales. En todo caso, las aproximaciones  degustadas en esta primera oportunidad prueban que pueden ser una buena posibilidad de perseguir para los enólogos chilenos". 

EN PICADA CONTRA ELLOS

Sin duda, aunque no da nombres de las viñas grandes, o lo que él considera grandes,  entre sus  puntajes la viña más afectada fue Concha y Toro (por dar un fatal ejemplo,  su Carmín de Peumo Carmenere 2007 tuvo 96 puntos de su antecesor Jay Miller; Martin le dio 86, sólo un año más tarde). 

He aquí más puntajes  para olvidar: 86 puntos para Terrunyo Carmenere 2010 y Sauvignon blanc 2011 de Concha y Toro; 82 para Cabernet Marqués de Casa Concha 2010; 89 para el Gravas del Maipo 2008;  86 para  Microterroir Carmenére 2007 de Casa Silva; 86 para el  Sauvignon blanc Pequeñas Producciones de Casas del Bosque 2011;  86 para 20 Barricas Chardonnay 2010 de ConoSur; 80 para el elegante Doña Bernarda 2009 de Luis Felipe Edwards; y finalmente 86 para el  Carmenére Tierras Moradas 2008 de San Pedro.

Para todos ellos, de consuelo una frase más de Martin: "Como un aficionado a beber vinos, yo disfruto plenamente aquellos que puntúo en entre los 85 y 87. Son recomendables y a menudo se trata de vinos con una buena relación precio calidad, a pesar de que un sector del mercado no quiere oír hablar de nada bajo los 90. Ellos son los que se los pierden, no yo". 

PARA EL CIERRE 

Permítanme entonces para finalizar mi análisis reproducir  la nota de cata sobre Eolo Malbec (95 puntos de Neal Martin), un vino argentino de la viña Trivento, elaborado en conjunto por el  enólogo chileno Enrique Tirado (el mismo de Don Melchor y Gravas, aunque esto no lo menciona) y  la enóloga argentina Victoria Prandina; un vino de la bodega propiedad de viña Concha y Toro en Argentina y que ya es tercera en exportaciones en ese país: "Eolo -escribió  Martin-  es un vino absolutamente refinado en la nariz con aromas a cereza negra, pétalos de rosa, especias asiáticas y un toque de hojas de laurel. Al paladar es medianamente estructurado con suaves y delicados taninos. Es un Malbec femenino de textura satinada y un final aterciopelado de naranja roja y crema de casis... Malbec de innegable belleza y elaborado con arte y precisión. Maravilloso". 

LOS MÁS ALTOS PUNTAJES DE NEAL MARTIN (WINE ADVOCATE) PARA CHILE/ DICIEMBRE 20120 
 
LOS TRES MÁS ALTOS
94 O.Founier O. Fournier Red blend  2008 (US$85)
94 Seña Red blend 2010 (US$140)
94 MOVI Trabun Trabun  Syrah 2010 (US$35)   

Sauvignon blanc:
91 (Informe MOVI) Laberinto Cenizas de Barlovento 2011, Colbún (US$20)
91 Casa Marín  Cipreses 2011, Lo Abarca (US$25)
91 Casa Marín  Laurel Vineyard  2011, Lo Abarca (US$25)
91 Arboleda 2012, Aconcagua Costa (US$17)

Chardonnay:
91 Aquitania Sol de Sol 2009, Mulchen (US$30) 
91 Casa Tamaya Gran Reserva 2011, Limarí (US$22)
91 De Martino Quebrada Seca 2009, LImarí (US$35)
91 Errazuriz Wild Fermented 2010, Casablanca (US$16-23) 
91 Garcés Silva Amayna 2009, San Antonio  (US$17)
91 Matetic  EQ 2010 (US$25)
91 Maycas Reserva Especial 2010 (US$22)
91 MOVI I Latina GU 2011 (US$20)
92 Leyda Falaris Hills Vineyard 2011(US$20)
92 Maycas Quebrada Seca 2010 (US$90)
92 Maycas Quebrada Seca 2011 (US$90)
92 Undurraga TH  West Limarí 2011 (US$24)
 
Moscatel: 
91 De Martino Viejas Tinajas 2012 (US$?)  

Verdelho:
90 El Principal 2012 (US$?)

Pinot noir:
90 Cono Sur Ocio 2010 (US$60) 
90 Arboleda  Aconcagua Costa 2011 (US$18)
90 MOVI Bravado Sofía 2010 (US$28) 
91 Leyda Cahuil 2011 (US$35)
92 Leyda Lot 21 2011 (US$45)

Merlot:
89 Lapostolle Cuvée Alexandre 2009 (US$25)
90 Cousiño Macul Lota 2008 (US$ 85)

Carmenére:
89 MontGras Reserva (US$8-10)
89 Santa Rita Pehuen 2008 (US$60)
89 Carmen Winemaker's Reserve Carmenére Blend  2009 (US$35)
89 Lapostolle Cuve Alexandre 2009 (US$25)
90 Terranoble Carmenére Ca Costa 2010 (US$40)
90 Santa Rita Pehuen 2009 
90 Antiyal  Escorial 2010 (US$55)
90 De Martino Alto de Piedras (US$45)
90 Errázuriz Single Vineyrad carmenére 2010(US$16-20)
90 Montes Purple Angel 299 (S$58-71)
92 Errázuriz Kai 2010 (US$140)

Cabernet sauvginon:
91 Laura Hartwig Reserva 2010 (US$15) 
91 Montes Alpha 2010  (US$25)
91 Santa Rita Casa Real 2008 (US$ 75)
92 Intriga Intriga 2009 (US$?)
92 Errázuriz Don Maximiano Founder's Reserva 2010  (US$90)
93 Viñedos Chadwick 2009 (US$?)
91 Viñedos Chadwick 2007 (US$?)
92 Viñedos Chadwick 2010 (US$250) 

Cabernet franc:
92 MOVI Garage Wine & Co Lot 28 Cabernet franc 2010 (US$28)

Malbec: 
90 Luis Felipe Edwards Malbec Claro Magnolio Reserva 2011 (US$12)
91 Viu Manent Viu1 2008 (US$90)  
92 Montes Alpha Malbec  2010 (US$25)

Carignan: 
91 Morandé Edición Limitada 2009 (US$22)
91 VIGNO  Morandé 2009 (US$31)
92 VIGNO Undurraga Carignan 2010 (US$29)
91 NATURALES Louis Antoine Luyt Empedrado Carignan 2010 (US$22)
93 MOVI Bravado Old Vines Dry Farmed 2009 (US$39) 

Syrah:
91 De Martino Single Viñeyard Alto Los Toros2008 (US$48)
91 MOVI Von Siebenthal Carabantes 2010 (US$30) 
91 MOVI Polkura 2010 (US$24)
91 MOVI Polkura Block G 2010 (US$40)
91 MOVI - I Latina Syrah 2010 (US$20)
91 Ventisquero Pangea 2008 (US$?)
91 Undurraga TH Syrah 2010, Limarí (US$24)  
92 Leyda Canelo 2010, Leyda (US$17)
92 Maipo Gran Devoción Syrah-Viognier 2009 (US$18)
92 Matetic EQ 2010 (US$60)
92 Undurraga TH Syrah 2010, Maipo (US$24)
 94 MOVI Trabun Trabun 2010 (US$35)   

Petit Verdot: 
90 Von Siebenthal Montelig 2008 (US$65)

Mezclas tintas:
91 Emiliana Coyam 2010 (US$90)
91 Laura Hartwig Gran Reserva 2007 (US$25)
91 Laura Hartwig Gran Reserva 2008 (US$25)
91 Laposotlle Clos Apalta 2009 (US$70-100)
91 MOVI Von Siebenthal  Parcela 7 2010 (US$19) 
91 Seña 2008 (US$88-100)
92 MOVI Flaherty Wines Limitada Mezcla tinta 2010 (US$?)
91 Montes Outer Limits CGM 2010 (US$60)
91 Neyén Espíritu de Apalta 2010 (US$50)  
91 Maipo Alto Tajamar 2010 (US$?)
91 O.Fournier Alfa Centauri Red Blend 2009 (US$45)
92 Laura Hartwig Icon Wine 2010 (US$?)
92 O.Founier O.Fournier 2008 (US$85)
92 Seña 2009 (US$89-122)
92 Antiyal Antiyal  2007 (US$55)
93 Peralillo Red bled 2009 (US$?) 
93 Antiyal Antiyal  2008 (US$55)
93 Antiyal Antiyal  2010 (US$55)
93 Montes  M 2009 (US$)
93 O.Founier Alfa Centauri Red Blend  2010 (US$45)
94 O.Founier O.Fournier 2008 (US$85)
94 Seña 2010 (US$140)

Volver atrás

Comenta esta nota: