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En el mes de septiembre tres grupos de profesionales de la industria vitivinícola tomaron diferentes rumbos bien lejos de nuestras fronteras con el sólo fin de mirar y aprender. Uno de estos grupos recorrió en 10 días las bodegas y oficinas de enoturismo de los valles de Napa y Sonoma(foto 4) para ver cómo operan y tomar prestadas sus ideas; otro grupo se fue por 12 días a Francia (foto 1 y 3) para recorrer viveros, prestigiosos chateau e institutos de investigación; y el tercero de ellos llegó hasta China para conocer sus suelos, variedades, bodegas y también la tendencia que marca éste mercado con un gran potencial para el vino chileno.
Curiosos por saber cómo es posible organizar estas misiones tecnológicas y quiénes tienen acceso a ellas, conversamos con Francisco Javier Meneses, Subdirector Transferencia Tecnológica, Innova Chile, área de la CORFO encargada de la administración de esta herramienta de fomento. Así supimos, entre otras muchas cosas, que esta subdivisión fue creada en marzo del 2005 producto de la fusión del Fondo de Desarrollo de Innovación y de FONTEC (de donde heredó la valiosa herramienta de las misiones tecnológicas).
Según explica Meneses, esta herramienta junto con otras tres más que administra esta sub-área de CORFO, permite a las empresas chilenas (de cualquier rubro) llegar a encontrarse con las mejores tecnologías que existen para ellas. Esto porque la CORFO no cree que todas las empresas necesiten crear nuevas tecnologías, sino en muchos casos sólo adaptar las que ya existen en otros países. “Para que un país como éste, aislado, conservador, en el que la mayoría de los empresarios cree que la innovación es solo para los grandes -explica Meneses- las misiones permiten salir de las fronteras y ver que afuera hay gente igual a ellos que es capaz de trabajar junta, de exportar, de inventar, de coordinar”,concluye el ejecutivo.
De lo que va del año, según acota Meneses, y con un presupuesto de 70 millones de US$ (el doble del año pasado) ya se han realizado más de 100 misiones en todos los rubros productivos (40 fueron el año pasado y 20 más el 2004). Para lograr este importante crecimiento no sólo se recibieron más fondos (producto de la nueva Ley de Desarrollo de la Competitividad, que destina un porcentaje del royalty del cobre a la innovación), además -acota el ejecutivo- hicieron cambios en su normativa para hacerlos más masivos. “Si antes el financiamiento por persona era de 40%, ahora cubrimos el 50% en caso de empresas grandes y hasta el 70% para empresas pequeñas, y sin bajar al 25% si aprovechan el viaje para ir a ferias”.
Eso sí -acota- tienen que ir con un plan de trabajo que demuestre que la persona va a ir a ver y aprender, no a vender. Para vender ProChile tiene sus misiones comerciales”. Además, explica, el proyecto debe presentarse ya elaborado –“no asesoramos en cómo organizarlas”-. Lo ideal, agrega Meneses, es que lo organicen a través de una entidad que tenga la experiencia (como la Corporación Chilena del Vino, la cual organizó dos de las tres misiones vitivinícolas que val del año) pues en esta nueva etapa incluyeron el financiamiento de los gastos de la entidad tecnológica o educativa que la organiza. Esta medida se debe a que anteriormente esta pre-producción tenía que hacerla una de las empresas que la integraban y como eso significaba mucho trabajo perdían el interés.
Esta nueva medida les permite a su vez asegurar que el conocimiento quede y se difunda en Chile. Con este mismo interés, es que además de hacerse un taller antes de viajar para informar sobre el programa de trabajo a todos sus particpantes, después de cada misión se hace acá en el país un taller para contar qué se hizo (por cierto, el taller sobre la misión tecnológica a China será esta tarde a las 4:30 pm en la nueva Municipalidad de Vitacura).
Para dar a conocer la oportunidad de organizar estas misiones, la CORFO ha dado charlas en todas la regiones y trabajan mano a mano con asociaciones gremiales. Pero según explica Meneses las misiones son sólo uno de los cuatro instrumentos de actividades sueltas de Innova, es decir actividades que no implican que van a fiscalizar que quien viaje aplique lo aprendido o visto en la empresa después de la misión.
La primera de estas herramientas es la consultoría para traer expertos del exterior, lo que incluyen pasaje, estadía y honorarios del experto. Ésta busca disminuir la brecha de desigualdad de conocimientos que existe entre las grandes y las pequeñas empresas, pues por lo general son las grandes empresas las que pueden darse el lujo de traer expertos para dar un paso adelante en sus tecnologías.
Luego existen las pasantías para financiar la estadía de un profesional, técnico o empresario desde uno hasta tres meses en un centro tecnológico o empresa en el extranjero. En este caso Innova paga la estadía, el viaje y hasta mantiene la remuneración (en un 70%). Y si el lugar donde van a hacerla cobra por recibirlos, acota Meneses, también pagan por ello. ¿Los requisitos? Que la empresa que postula pague el otro 30%, y que el profesional que viaje tenga en ella una antigüedad de 6 meses. Además, la empresa debe tener dos años de antigüedad y todos sus impuestos en orden. También, explica Meneses, puede ser pasante un empresario que trabaje en su empresa.
La cuarta herramienta es el fomento al patentamiento. Este financia un 80% la patente de un invento, un software, una variedad vegetal, un dibujo, un diseño, todo con asesoría legal.
Aunque los instrumentos son de muy fácil acceso (solo hay que visitar la página de Corfo para bajar los respectivos requisitos) Meneses explica que después de haber publicado incluso avisos en la prensa para motivar a las empresas para postular a las pasantías, llegaron a la conclusión de que mucha gente no los entiende ni tampoco los conoce. “El empresario -dice- sólo va buscar plata al banco, no sabe ir a la Universidad por apoyo en investigaciones, ni a la Corfo”. Por esta misma razón lanzaron un concurso de Nodos Tecnológicos que cierra el 16 de octubre. Con ellos pretender crear una red de identidades que acerquen toda esta oferta a las pequeñas y medianas empresas en todas las regiones. “Ahí el año que viene vamos a tener tanta demanda que nos va a faltar la plata, porque prefiero hacer un concurso y que sobren postulantes a que ganen cien pero mil más digan que nunca se enteraron. Ahora si se me destapa la demanda no ve va alcanzar la plata, pero este año, como vamos me está sobrando” -concluye Meneses-, aunque nos duela tener que creerle.
Es importante aclarar que cualquier tipo de profesional y de cualquier rubro (no sólo vitivinícola) puede acceder a estas herrmientas de fomento, siempre que tenga una relación con una empresa. Si están interesados en obtener más información sobre ellas deben visitar la página web www.corfo.cl y entrar en la sección Innovación. Además deben tomar en cuenta que para las pasantías, traer expertos o las misiones tecnológicas deben postular sus proyectos 60 días antes de la fecha en que se van a llevar a cabo.
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